Parece que hay una tendencia hoy día hacia la independencia en las iglesias. Ese espíritu individualista milita en contra de la enseñanza de Dios. Pero algo que ha distinguido a la iglesia peregrina es ese espíritu manso y humilde en cada uno; sumisión a los que Dios ha puesto como autoridad.
Siete puntos que comprueban que la Biblia es la Palabra de Dios.
La doctrina de la disconformidad al mundo significa ser tan diferente del mundo como el mundo es diferente de la Biblia. Esta doctrina es, por lo tanto, inseparable de la religión verdadera. Si el individual en esta vida no se viste como cristiano, ¿cómo se pondrá su vestido de bodas en el cielo?
Cuál vale más: ¿tener much dinero y no estar satisfecho, o tener recursos limitados y estar contento con lo que tengo? Cuál contribuye más a su calidad de vida: ¿los bienes o el contentamiento? ¡Qué estemos persuadidos que las riquezas más deseables son los tesoros celestiales!
Cuando Jesús habla de llevar nuestra cruz, él no se refiere a las enfermedades normales, las dificultades comunes, ni las desilusiones y otras cosas desagradables comunes que enfrenta todo ser humano. Llevar nuestra cruz significa estar dispuestos a sufrir por la causa de Cristo.
La cura que Dios ofrece hace mucho más que controlar la sed de alcohol. La cura de Dios seca la fuente de la problema: un corazón pecanimoso enviciado al pecado y al diablo.
¿Cuál es nuestro deber como seguidores de Jesús hacia las autoridades civiles? ¿Cuál debe ser nuestra actitud para con ellas? ¿Debemos en todo tiempo obedecerlas o existen casos en que necesitamos desobedecerlas? ¿A quién le debemos nuestra mayor lealtad?
La cultura de la muerte es una en que la dignidad de la vida se ha perdido, y en que se ha rechazado al Dios que nos hizo . Esta cultura se ha tomado el derecho de decidir quién debe nacer y cuando debe morir. Este mal arremete contra los principios que el Creador estableció para sus criaturas.
Como seguidores de Cristo, tenemos el deber de guardarnos de los engaños y falsas ideologías. Debemos defender las verdades de Dios con cada oportunidad de testificar. Nuestro deber es amar a los que están engañados e invitarlos a la restauración en Cristo.
Un estudio de 1 Corintios 11, y por qué se debe practicar. Desde la creación, Dios estableció orden en la sociedad humana, y en honor a la posición que ella ocupe, la mujer cristiana se cubre la cabeza. Que aceptemos y practicamos esta eseñanza para la gloria de Dios.