Delicias, deleites, goces y placeres. ¿Sabía usted que Dios los aprueba? De hecho, ¡él es el autor del placer! Ya que Dios es el autor del placer, ¿será correcto unirnos al mundo en su loca corrida tras placeres cada vez más intensos? ¿Por qué, o por qué no?
Este libro resultó de una búsqueda muy personal de la verdad. Si de verdad quieres hallar la gracia y el poder para probar que es posible llevar una vida de plenitud de gozo, independientemente de tu estado civil, recibirás inspiración junto conmigo al leerlo.