Hay un problema serio en las escuelas, el embarazo en la adolescencia. Este artículo discute
las razones a la raíz de este problema y pone la necesidad a los padres de involucrarse en
la enseñanza sexual a sus adolescentes.
Hoy tenemos la oportunidad de recibir esa blancura en nuestra alma. Dios desea hacer la obra en cada persona y nos da la invitación. Al que recibe la invitación de Dios, sus pecados le serán perdonados por medio de la sangre de Jesús. Serán emblanquecidos como la nieve y como la lana blanca.
Al estudiar lo que Jesús enseñó sobre las relaciones en el matrimonio, vemos que la ley de Cristo exige un corazón puro, un corazón fiel y único. La ley de Cristo nos revela que el matrimonio une a la pareja en una sola carne, y que esta unión queda firme mientras ambos vivan.
Mientras escribo esto, el mundo se tambalea por
el COVID-19, también conocido como coronavirus.
Mi esposa y yo nos encontrábamos a 4.000
kilómetros de casa cuando golpeó la crisis. En un
mes, ya no era el problema de un país, sino que se
había convertido en una amenaza mundial.
Había dos hombres, pero no eran iguales. Había dos casas, aparentemente iguales. Leemos de dos tempestades que también parecen muy iguales. Pero los resultados finales de estas dos tempestades eran muy distintos. ¿En qué consistió, pues, la diferencia entre los dos casos?
Dos mundos, dos puntos de vista. A la vez, los dos hombres sirven al mismo amo cruel y sin misericordia. Los dos necesitan de Dios y la sangre de Jesucristo que los puede limpiar de sus pecados. Dios tiene la misma compasión por ambos, y ofrece a los dos la vida eterna.
Ama a nuestros enemigos es un mandato de nuestro Señor Jesucristo. ¿Como podemos
desarollarnos en esta área con perdón y amar de corazón a nuestros enemigos? Jesus
nos enseña, amar en vez de odiar, bendecir en vez de maldecir, y hacerles bien en vez de aborrecerles.
Las relaciones sexuales antes del matrimonio. ¿No es gran cosa, verdad? ¿O será qué tal vez sí importa? Dios habla definitivamente en cuanto al tema; ¿qué dice?
Cristo derramó Su sangre y murió por todos los pecadores. Dios ofrece el perdón de pecados y la vida eterna a todos.
Entonces, ¿por qué no son salvos todos los hombres?
Una mirada reflixiva a los puntos principales de la doctrina calvinista, una cuidadosa corrección del énfasis mal puesto según las Escrituras, y un llamado a seguir al Señor que dijo: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos
Tenemos que estar en alerta de que no haya infiltración de la actitud de Caín en la iglesia. Somos responsables los unos por los otros. Si otros ven deficiencias en nuestra vida, debemos agradecerles su ayuda espiritual. Si vemos deficiencias en otros, somos responsables de ayudarles a ver su error.