“Fue el tiempo más oscuro y doloroso que atravesaría. Sentía como
si me despedazaban el corazón. Incluso con toda la infidelidad y el
abuso, no había esperado esto. Me sentía abandonada, rechazada y
destrozada”.
La adolescencia es una etapa de la vida muy importante en la cual la persona toma muchas decisiones que forman sus convicciones y su carácter. Durante esa etapa el joven pasa el proceso de maduración; cambia de un niño que depende intelectual y espiritualmente de sus padres a un adulto.
Al estudiar lo que Jesús enseñó sobre las relaciones en el matrimonio, vemos que la ley de Cristo exige un corazón puro, un corazón fiel y único. La ley de Cristo nos revela que el matrimonio une a la pareja en una sola carne, y que esta unión queda firme mientras ambos vivan.